Quién llega · 10 de 10
Su trabajo de verdad
Sea fiel. Confíe en Dios. Obedezca. Manténgalo reproducible.
Nueve capítulos de lo que usted no es. Esto es lo que queda, y es pequeño a propósito.
Sea fiel. Llegue, haga las preguntas, mantenga al grupo en el texto, semana tras semana, sea quien sea el que esté sentado allí. La fidelidad se mide en semanas, no en resultados.
Confíe en Dios. Él llama a la gente antes de que llegue y la hace crecer después de que se va. Actúe como si eso fuera cierto — sobre todo, no entrando en pánico cuando parece que no pasa nada.
Obedezca. Vaya primero. El que dirige y cuenta lo que de verdad hizo con el pasaje de la semana pasada pone un estándar que ninguna cantidad de ánimo puede sustituir.
Manténgalo simple y reproducible. Todo lo que usted añade — su explicación, su preparación, su presencia como el que hace que funcione — sube el nivel para quien dirija después. El grupo tiene que poder ser dirigido por la persona sentada a su lado.
Por qué el trabajo pequeño es el que libera
El que dirige sosteniendo estas cuatro cosas puede entrar a una sala con un escéptico, un burlón, una mujer que vino por su mamá y una lectora hambrienta, y estar genuinamente tranquilo. No porque sea relajado de carácter, sino porque ninguno de los resultados de esa sala le toca a él producirlos.
Quitarse la presión no es bajar el nivel. Es lo que lo libera para dirigir con humildad, empatía y confianza en el poder de Dios, en vez de en su propia lectura de la sala.
El encargo
Nuestro trabajo no es sacar a la gente, ni hacerla crecer. Nuestro trabajo es ser fieles, exponerla a la Palabra de Dios, y obedecer lo que oímos. Haga eso el tiempo suficiente y verá a Dios llamar personas hacia Sí mismo delante de usted — incluyendo, muchas veces, a las que usted ya había descartado en privado.
Ore así
Pídale a Dios empatía para las personas que van a llegar, paciencia con las que se tardan años, y confianza en Su poder para atraerlas por medio de Su Palabra y no por medio de la habilidad de usted.
Para recordar
Sea fiel. Confíe en Dios. Obedezca. Manténgalo simple y reproducible.
Póngalo en práctica
Antes de su próxima reunión, diga las tres liberaciones en voz alta — «no soy responsable de los resultados, no soy el juez de los motivos, no soy la fuente del crecimiento» — y luego vaya y sea fiel con quien entre por la puerta.
Voy a decir las tres liberaciones en voz alta antes de la reunión del ________________.
Las citas bíblicas provienen de la Open Translation Bible (OTB), usada bajo licencia CC BY-SA 4.0.