Véalos como los vio Jesús · 2 de 10
La lista se escribe sola
Pregunte por qué la gente nos evita, y todos ya se saben la respuesta.
Pregúntele a cualquier grupo de creyentes por qué la gente evita la iglesia, y hay un silencio corto, y después la lista sale rapidito — porque todos se sabían la respuesta desde siempre.
Juzgados por su pasado. Juzgados por su forma de vivir. Heridos por un líder al que nunca le pidieron cuentas. Tratados como una unidad de ofrenda. Hablados de arriba abajo. Que les dijeran que sus preguntas eran peligrosas. Ver un escándalo manejado en vez de confesado. Agotados de ser necesarios para el programa y nunca conocidos como persona.
La regla de este capítulo
Nómbrelas, y no defienda nada.
Esa regla es más difícil de cumplir de lo que suena, porque el reflejo es instantáneo y se siente como fidelidad. Bueno, esa iglesia no lo estaba haciendo bien. Fue un solo líder malo. Hay que entender el contexto.
Cada una de esas frases puede ser cierta. Todas hacen lo mismo: agarran una herida que alguien le está extendiendo y se la devuelven un poquito más chica.
Si un grupo defiende a la iglesia aunque sea por una sola herida dicha en voz alta, todos en el cuarto aprenden que ese no es un lugar seguro para decir la siguiente. Y la persona que estuvo más cerca de decir la verdad se calla.
Algo es mala percepción. Mucho es merecido.
Las dos mitades importan.
Algo de lo que la gente cree sobre la iglesia no es exacto, y vino de una mala experiencia generalizada en regla, o de algo que vieron en internet.
Y muchísimo pasó exactamente como lo cuentan. Fingir lo contrario nos cuesta lo único que hace posible la conversación.
Usted no necesita separar qué es qué antes de escuchar. Separar es un trabajo posterior, y normalmente ni siquiera es su trabajo.
Con quién fue duro Jesús
Hay un patrón en los Evangelios que incomoda cuando uno lo mira de frente.
Jesús es tierno con la gente que la institución religiosa había echado — el recaudador de impuestos, la mujer con reputación, el extranjero, el enfermo, el que fracasó en público. Una y otra vez, sin sermón pegado.
Y es severo con los de adentro de la religión. Las palabras más filosas que dijo iban dirigidas a gente que estaba segura de estar del lado correcto.
Si nuestro instinto corre al revés — paciente con los de adentro, sospechoso con los de afuera — eso vale la pena pensarlo en vez de explicarlo.
Para recordar
Nombre las heridas. No defienda nada.
Póngalo en práctica
Pregúntele a una persona de confianza — de preferencia alguien que se fue — cómo fue de verdad su experiencia con la iglesia. Y después no diga nada más que “gracias por contarme”. Sin contexto, sin corrección, sin explicación.
Voy a preguntarle a ________________ por su experiencia, el ________________.
Las citas bíblicas provienen de la Open Translation Bible (OTB), usada bajo licencia CC BY-SA 4.0.
Practique este capítulo
Haga un Estudio Bíblico de Descubrimiento corto sobre este pasaje — todo lo que enseñó este capítulo, sobre uno de verdad.