
El sembrador y los terrenosMarcos 4:1-20Duración: Largo
Comer
Lea el pasaje despacio, léalo de nuevo y cuéntelo con sus propias palabras. Si no lo puede contar, léalo una vez más.
- Leer
- Releer
- Contar de nuevo
Digerir
Responda por lo que el pasaje dice — quédese en el texto.
¿Qué me enseña este pasaje sobre Dios?
- ¿Qué le pasa a la semilla en cada uno de los cuatro tipos de terreno?
¿Qué me enseña sobre las personas — y sobre mí?
- ¿Cuál de los cuatro terrenos se parece más a tu corazón ahora mismo?
¿Qué voy a obedecer esta semana? (un paso concreto, con un día)
- ¿Qué espino —la preocupación, el dinero o el deseo de otras cosas— arrancarás esta semana para que la palabra pueda crecer?
¿A quién se lo voy a contar?
- ¿A quién podrías contarle de nuevo esta historia del sembrador y los cuatro terrenos esta semana?
Crecer
El crecimiento es la parte de Dios, no la suya. Haga el ciclo con fidelidad y confíe en que Él da el crecimiento (1 Corintios 3:6–7).
Ora
Dios, haz de mi corazón la buena tierra — no el camino duro, ni el pedregal, ni los espinos. Que tu palabra eche raíces en mí y dé una cosecha de treinta, sesenta, cien veces más.