
Puso las manos sobre cada uno de ellosLucas 4:38-41Duración: Corto
Comer
Lea el pasaje despacio, léalo de nuevo y cuéntelo con sus propias palabras. Si no lo puede contar, léalo una vez más.
- Leer
- Releer
- Contar de nuevo
Digerir
Responda por lo que el pasaje dice — quédese en el texto.
¿Qué me enseña este pasaje sobre Dios?
- ¿Cómo describe el pasaje la manera en que Jesús sanó a la multitud que vino al ponerse el sol?
¿Qué me enseña sobre las personas — y sobre mí?
- ¿Dónde tratáis a los enfermos como una categoría en vez de como personas?
¿Qué voy a obedecer esta semana? (un paso concreto, con un día)
- ¿A qué persona concreta le daréis vuestra atención sin prisa esta semana?
¿A quién se lo voy a contar?
- ¿A quién en vuestra comunidad se le trata como un caso y no como una persona?
Crecer
El crecimiento es la parte de Dios, no la suya. Haga el ciclo con fidelidad y confíe en que Él da el crecimiento (1 Corintios 3:6–7).
Ora
Jesús, al ponerse el sol te trajeron a todos los enfermos, y pusiste las manos sobre cada uno. Gracias porque sanaste a las personas de una en una, y no como a una multitud.