Estudio Bíblico de Descubrimiento

12 muchachos, un solo Dios

Contenido

Estudios 1–4

  1. 1El hijo que se fue de la casa Lucas 15:11-24
  2. 2El muchacho que oyó su nombre 1 Samuel 3:1-10
  3. 3Al que nadie mandó traer del campo 1 Samuel 16:1-13
  4. 4Doce años, en el templo Lucas 2:41-52

Estudios 5–8

  1. 5La ropa que dejó atrás Génesis 39:1-12,19-23
  2. 6Muy joven, y aun así salió 1 Samuel 17:32-50
  3. 7El "no" calladito Daniel 1:3-20
  4. 8"Y si no lo hace" Daniel 3:13-28

Estudios 9–12

  1. 9El que se dio la vuelta Marcos 10:17-27
  2. 10Junto a la fogata, tres veces Lucas 22:54-62
  3. 11Desayuno en la playa Juan 21:1-19
  4. 12Por el que discutieron Hechos 15:36-41 · 2 Timoteo 4:11

Cómo usar este plan

Cómo hacer uno

  1. Escoge el día. Un día de verdad, en tu calendario. No “algún día”.
  2. Lee la historia en voz alta. Dos veces. Lo de en voz alta importa más de lo que crees.
  3. Cierra la Biblia y cuenta la historia de nuevo con tus propias palabras — dila en voz alta o escríbela. Si te sale floja, todavía no la agarraste. Léela otra vez y cuéntala otra vez. Esta es la prueba, y es el paso que todos se saltan. No pases a las preguntas hasta que puedas cargar la historia solo.
  4. Haz las cuatro preguntas. Quédate en el silencio. No corras a la respuesta “correcta” — no hay ninguna esperándote.
  5. Escribe tu “Voy a…”.
  6. Después ora — la oración del pasaje, o la tuya. Déjala para el final. Es una respuesta a lo que encontraste, no una pista de lo que se supone que tienes que encontrar.
  7. La próxima vez que abras esto, empieza preguntándote: ¿de verdad lo hice? ¿A quién se lo conté?

Las cuatro preguntas

  1. ¿Qué me enseña esto de Dios?
  2. ¿Qué me enseña de las personas — y de mí?
  3. ¿Qué voy a obedecer esta semana? (un mandato que obedecer, un ejemplo que seguir o una promesa en la cual confiar)
  4. ¿A quién se lo voy a contar?

Las mismas cuatro, siempre. Funcionan en cada pasaje de esta lista y en cualquier otro.

Debajo de cada estudio vas a encontrar esas mismas cuatro, cada una con otra manera de preguntarla. La alternativa es opcional — es la misma pregunta, vestida con la ropa de esa historia. Úsala si la forma normal ya se te gastó, o si estás leyendo con alguien que necesita otra entrada. Si usas siempre las cuatro normales, no pierdes nada.

Sobre ese “Voy a…”

Que lleve un nombre adentro y una fecha encima. Una idea sin nombre y sin fecha no produce nada.

✗ “Voy a ser más bueno.” ✓ “El jueves voy a ir al cuarto de mi hermano a pedirle perdón.”

Si lo haces con amigos

Léanla en voz alta, dos veces. Cuéntenla de nuevo entre todos. Todos responden. Nadie enseña — en el momento en que alguien empieza a explicarla, los demás dejan de descubrir. Si alguien dice algo que no está en la historia, cualquiera del círculo puede preguntar, con cariño: “¿Dónde lo viste en la historia?” Tú no eres el maestro. La Biblia y el Espíritu de Dios son los maestros.

Hasta dónde llegas, tú decides

Pasajes
Un estudio #1 — empieza aquí, siempre
Un mes #1–4
Una temporada #1–8
Todo #1–12

Lo que empieces, termínalo.

Unas cuantas cosas honestas

  • El #5 es sobre sexo. No te lo saltes, y no le des tantas vueltas. Léelo, cuéntalo de nuevo, y responde las cuatro como cualquier otra semana.
  • El #9 no termina bien, y así se queda. Deja que te incomode.
  • El #10 y el #11 van juntos. No hagas el #10 sin ponerle fecha al #11.
  • El #12 son dos pasajes a propósito. Hechos es la historia. El versículo de 2 Timoteo léelo al final, después de contarla de nuevo, y déjalo caer.
  • La pregunta 2 es en la que hay que ir despacio — “y de mí”. Ahí es donde esto deja de ser la historia de otro.
  • Cuando se te pase una semana, sin vergüenza. Pregúntate qué se te atravesó, y escoge el próximo día.