Plan de estudio bíblico
El Evangelio de Marcos
Recorre todo el Evangelio de Marcos capítulo por capítulo — dieciséis estudios de descubrimiento para grupos establecidos listos para lecturas más largas.
El Evangelio de Marcos es el relato más corto y ágil de Jesús — del desierto a la tumba vacía en dieciséis capítulos. Este plan recorre el libro completo, un capítulo por estudio, al estilo EBD: leer, recontar, descubrir, obedecer. Está pensado para grupos establecidos de discípulos comprometidos, listos para lecturas más largas; la meta sigue siendo la fe y la obediencia, no el conocimiento.
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Los enlaces de los pasajes abren en la Biblia Abierta (OTB). Las citas bíblicas provienen de la Open Translation Bible (OTB), usada bajo licencia CC BY-SA 4.0.
Cómo usar este plan
Para quién es
- Grupos establecidos de discípulos comprometidos — no nuevos creyentes. Las lecturas son capítulos completos, mucho más largas que los pasajes cortos de los planes iniciales. Un grupo ya debe tener los hábitos del EBD — leer, recontar, las cuatro preguntas, un “Yo voy a…” — antes de emprender un libro completo.
- La meta sigue siendo la fe, no el conocimiento. Un estudio de libro completo no es un curso panorámico de la Biblia. Resiste la tentación del comentario, los datos de trasfondo y el afán de “cubrir material”. La misma pregunta sencilla guía cada estudio: ¿qué nos está mostrando Dios, y qué vamos a obedecer?
Cómo usarlo
- Un capítulo por estudio, al estilo EBD. Lean el capítulo (en voz alta, por secciones, si ayuda), recuéntenlo con sus propias palabras, y luego trabajen las cuatro preguntas. Como los capítulos son largos, está bien que el recuento siga los movimientos principales del capítulo y no cada detalle.
- Que las preguntas adicionales sirvan, no dirijan. Los apoyos de cada estudio bajo las cuatro preguntas señalan un hilo del capítulo. Si el grupo descubre otro hilo, sigan al grupo — los apoyos son una ayuda, nunca la agenda.
- Terminen cada estudio en obediencia. Un “Yo voy a…” honesto y una persona a quien contarle — la misma disciplina de todos los demás planes. Las lecturas largas nunca son excusa para saltarse la respuesta.
- Al ritmo del grupo, no del calendario. Un capítulo por semana termina Marcos en unos cuatro meses. Deténganse donde un capítulo se abra — especialmente los capítulos 8, 14 y 15 — y nunca apresuren la cruz.
- Facilita, no enseñes. Con más texto sobre la mesa crece la tentación de dar cátedra. Sigue preguntando: “¿Dónde ves eso en el capítulo?” No les mastiques la comida.
Cómo usar un plan de estudio bíblico
Lean juntos un pasaje a la vez y hagan unas preguntas sencillas: ¿Qué nos dice esto sobre Dios? ¿Sobre las personas? ¿Qué vas a obedecer esta semana y con quién lo compartirás? Sencillo, repetible y fácil de transmitir.
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