Plan de estudio bíblico
Evangelismo progresivo
La lista del separador — doce pasajes que crecen desde un solo estudio con cualquier persona hasta un recorrido evangelístico completo. Siempre se empieza con el hijo pródigo.
Doce pasajes, en un orden pensado, para presentarle Jesús a cualquier persona. Es la lista a la que acudir cuando no sabes por dónde empezar — y crece: el primer estudio se sostiene solo, los primeros cuatro hacen un mes, y los doce completos hacen un recorrido evangelístico entero. Donde sea que se detenga, siempre empieza con el hijo pródigo.
0 de 12 completados
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- 7
- 8
- 9
- 10
- 11
- 12
Los enlaces de los pasajes abren en la Biblia Abierta (OTB). Las citas bíblicas provienen de la Open Translation Bible (OTB), usada bajo licencia CC BY-SA 4.0.
Cómo usar este plan
Para quién es
- Para cualquier persona, en cualquier lugar — incluso alguien que acabas de conocer. Esta es la lista a la que acudir cuando todavía no conoces a la persona, no sabes cuánto tiempo tendrás, o no sabes por dónde empezar. Los pasajes son cortos, tienen forma de historia y son fáciles de recontar, así que nadie necesita trasfondo bíblico para participar.
- Para un grupo que quizá nunca llegue a ser grupo. A diferencia de un plan que da por hecho doce semanas, este está diseñado para valer la pena aunque solo ocurra una vez.
Cómo usarlo
- Siempre empieza con el hijo pródigo. El estudio 1 — Lucas 15:11–24 — es la puerta a todo lo demás, y es el pasaje que funciona con casi cualquier persona. No reordenes la lista para empezar con lo que a ti te parezca más interesante.
- Ajústala al compromiso que realmente tienes. La lista está hecha para detenerse bien en tres puntos:
- Una sola vez — solo el estudio 1. Un estudio único con cualquiera, donde sea. Una comida, una sala de espera, un viaje en bus.
- Un mes — los estudios 1 al 4. Semanal durante cuatro semanas. Suficiente para ver si se forma un ritmo.
- El recorrido completo — los estudios 1 al 12. Un estudio evangelístico entero.
- No anuncies la duración de entrada. Pide un estudio. Si el grupo quiere otro, ya tienes los once siguientes — y a “solo un estudio” es mucho más fácil decir que sí que a un compromiso de doce semanas.
- Termina lo que empiezas. Cuando un grupo ya aceptó un mes o la lista completa, complétala. Dejarla morir después del estudio 6 enseña que la palabra de Dios es opcional.
- Facilita, no enseñes. La secuencia carga con la teología para que tú no tengas que hacerlo. Sigue preguntando: “¿Dónde ves eso en el pasaje?” No les mastiques la comida.
- Termina cada estudio en obediencia. Un “Yo voy a…” honesto y una persona a quien contarle — siempre, desde el primer estudio. Ese hábito, formado el primer día, es lo que convierte a un lector curioso en un discípulo que hace discípulos.
Cómo usar un plan de estudio bíblico
Lean juntos un pasaje a la vez y hagan unas preguntas sencillas: ¿Qué nos dice esto sobre Dios? ¿Sobre las personas? ¿Qué vas a obedecer esta semana y con quién lo compartirás? Sencillo, repetible y fácil de transmitir.
¿Quieres ayuda para empezar?
Cuéntanos dónde te encuentras y te ayudaremos a encontrar una manera sencilla y fiel de comenzar a abrir la Palabra con alguien.
