Jesús primero: reto de 40 días · 1 de 41

Empiece aquí: cómo funcionan los 40 días

Para quién es, cómo es un día, y cómo encajan las seis semanas.

Primero, felicidades. Tal vez suene raro en una clase sobre la desilusión. Pero si a usted le importa tanto la iglesia como para desilusionarse de ella, y es lo bastante honesto para decirlo, probablemente está más cerca de Dios de lo que cree. A la gente indiferente no le duele nada.

Esta clase no le va a pedir que defienda a la iglesia ni que finja sentir algo que no siente. Le va a pedir algo más difícil: poner a Jesús primero, cada día, durante cuarenta días, y ver lo que Él hace.

Cómo es un día

Cada día normal es un breve Estudio Bíblico de Descubrimiento que usted hace por su cuenta, de unos 15 a 20 minutos:

  1. Repase. Mire lo que dijo ayer que iba a hacer. ¿Lo hizo? ¿Qué pasó?
  2. Ore. Cada día trae una oración corta ya escrita. Si orar le cuesta en este momento, o no encuentra las palabras, tome prestadas estas. Si prefiere, use las suyas.
  3. Lea el pasaje. Está completo en la página. Léalo dos veces.
  4. Cuéntelo. Dígalo con sus propias palabras, como si se lo contara a un amigo. Si todavía no puede contarlo, léalo otra vez.
  5. Hágase tres preguntas. ¿Qué dice esto acerca de Dios? ¿Qué dice esto acerca de las personas? Si esto es verdad, ¿qué haría yo hoy?
  6. Escriba un “voy a”. Una cosa concreta que va a hacer hoy por lo que leyó, y una persona a quien podría contárselo.
  7. Escriba una línea. ¿Dónde pudo haber estado Dios en mi día?

Hay una imagen sencilla para todo esto. Usted come el pasaje: lo lee, lo vuelve a leer y lo cuenta con sus propias palabras. Lo digiere: se hace las preguntas y decide lo que va a hacer. Y el crecimiento se lo deja a Dios, porque esa parte es de Él. Comer → Digerir → Crecer.

Las seis semanas

  1. Honestos acerca del problema. Lo que usted está sintiendo, y por qué puede ser una buena señal.
  2. Cuando Dios guarda silencio. Las temporadas de silencio, la desobediencia que nunca contamos, y por qué una iglesia nueva no lo va a arreglar.
  3. Redescubrir la Palabra. De dónde viene la fe, y cómo alimentarse de la Biblia por su cuenta.
  4. Redescubrir el Espíritu. Lo que el Espíritu Santo hace en las personas que buscan y obedecen a Dios a propósito.
  5. Redescubrir el servicio. Servir con los ojos abiertos para ver a la gente que Dios ya está atrayendo.
  6. Jesús primero. Hacer discípulos, amar a la iglesia como la ama Jesús, y volver a comprometerse.

Una vez por semana, conversarlo

Los días 7, 14, 21, 28 y 35 no tienen lectura nueva. En cambio, usted lleva la semana a otra persona: un grupo pequeño que esté haciendo la clase junto, o un amigo de confianza. Cada uno de esos días trae una guía breve. El día 40 sí tiene lectura, y es también el día para terminar juntos.

A dónde van sus respuestas

A ninguna parte. Todo lo que escribe se guarda en este navegador, en este dispositivo, y no se envía a nadie. El día 40 podrá releer todo lo que escribió, imprimirlo o descargarlo.

Si su iglesia le ha hecho mucho daño

Buena parte de esta clase le va a animar a quedarse donde está y a ayudar a otros a acercarse a Dios. Ese consejo es para el desilusionado. Si en su iglesia está pasando algo que no está bien, como abuso, manipulación espiritual o enseñanza falsa, quedarse callado y seguir como si nada no es lo que esta clase le pide. Hable de eso con alguien de su confianza. Y si lleva mucho tiempo sintiéndose apagado o sin esperanza, por favor hable también con alguien más allá de esta clase.

Si usted dirige un grupo

Su parte es escuchar y preguntar, no explicar. Cuando la gente hable de la iglesia, recíbalo sin defender a la iglesia y sin echarle más leña al fuego. Si la respuesta de alguien a una de las preguntas se aleja de lo que el pasaje realmente dice, traiga al grupo de vuelta con cariño preguntando: “¿Dónde ve eso en el pasaje?” Cada día de conversarlo termina con una nota breve para usted.

Las citas bíblicas provienen de la Open Translation Bible (OTB), usada bajo licencia CC BY-SA 4.0.

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